Página creada con el objetivo de adquirir habilidades de argumentación, opiniones, trabajo en equipo, sintetizando las ideas esenciales mediante el buen manejo de información con el fin de ser capaz de desarrollar un pensamiento crítico.
Lo que es realmente necesario en la mayoría de las organizaciones (y en cualquier ámbito realmente) es un
proceso creativo orientado a soluciones de problemas y enfocado en la mejora de
resultados. Y eso implica la gestión. Y todo lo relacionado con la gestión
puede ser medido y analizado.
Hay algunas teorías y procesos sobre la creatividad en
organizaciones. Yo adopté en mis proyectos la tesis desarrollada por Jay Hall
que básicamente dice que, el desarrollo de la creatividad en una organización
es resultado de algunos vectores de su competencia organizacional.
¿Cuáles serían estos vectores?
Participación
La participación es necesariamente la división del PODER. Y
esto implica analizar:
El sistema de valores de gestión
La estructura organizacional (social y técnica)
La credibilidad gerencial
El clima laboral
Compromiso y Empeño
No hay posibilidad de compromiso y empeño sin sentimiento
verdadero de participación. Es decir, la gente necesita ver que puede hacer la
diferencia, que puede hacer “la cosa” suceder para involucrarse. El compromiso
y el empeño implican:
La potencia – posibilidad y sensación de desarrollar el
potencial individual
La consciencia de unidad y la interdependencia
organizacional
Creatividad
Finalmente, llegamos a la creatividad. Es decir, para poder
hablar en creatividad organizacional tenemos que NECESARIAMENTE comprender que:
La PARTICIPACIÓN genera COMPROMISO
El COMPROMISO estimula la CREATIVIDAD.
¿Y la creatividad?
Para tener creatividad e innovación como parte de la cultura
organizacional, es necesario:
El entorno de trabajo (recurso físico)
El contexto social (estímulos y políticas locales)
El proceso de solución de problemas
¿Parece complejo? En realidad es simple, pero tal vez no sea
fácil.
Pero el hecho, es que creatividad es parte de un proceso y
cultura organizacional y demanda mucho más que generar algunos impulsos
creativos.
Impulsos que tienden a morirse en seguida, sin los espacios
competentes de participación, compromiso y creatividad.
Tanto en México como en otros países solemos hablar de "innovación para esto..." "innovar en aquello" pero aquí la cuestión es si realmente estamos haciendo un cambio (lo digo porque se supone que somos la generación que debería de aportar mayor contenido debido a la gran facilidad con la que contamos para acceder a la información)
Mucho se ha hablado del ingenio de los mexicanos, a veces se
alaba, a veces se critica, pero lo preocupante es que todo ese ingenio no se
transforme en innovación. El ingenio, según el diccionario tiene que ver con la
capacidad de imaginar cosas útiles combinando conocimiento, inteligencia y
habilidad.
Ese justo es nuestro problema, que somos muy buenos para
ingeniárnosla pero muy malos para generar innovación. Para que algo pueda
denominarse innovador debe estar materializado, es decir, no puede ser solo una
idea, debe existir, ser tangible, que pueda venderse o usarse. Sucede que en
México las buenas ideas se quedan en la mesa o para ser más exactos en la
sobremesa. Todas esas cosas que pensamos y creemos que somos geniales se quedan
en el olvido porque pocos se atreven a realizarlas.
Tal vez sea una cuestión
cultural, pero los países que están en la parte alta son aquellos que cuentan
con un número de patentes elevado, es decir, materializan lo que se les ocurre.
Pienso que nosotros somos un país de gente que habla mucho y
hace poco. Con ello me refiero a que muchas de las cosas que se plantean muy pocas veces (por no decir casi nunca) se llevan a cabo.
Afortunadamente la tecnología en las manos de nuevas generaciones
están cambiando las cosas, hay un nuevo movimiento de “Makers” o hacedores,
gente que se dedica materializar e implementar, citando un artículo publicado
en hacedores.com asi se definen: “Los makers de hoy pueden crear hardware capaz
de explorar las profundidades del océano, ir al espacio, y solucionar problemas
críticos que antes eran del dominio de las grandes y bien financiadas
organizaciones. Inventan nuevas soluciones, llevan innovaciones al mercado, y
obtienen una perspectiva interesante a través de la Ciencia Ciudadana.
Comparten, inspiran y motivan, y en el proceso, están transformando la
educación, la economía y la ciencia”.
Espero que esto les haya dejado una valiosa lección. México tiene mucho potencial, sólo hace falta dar el primer paso. Un buen consejo sería darle buen uso a los medios con los que contamos hoy en día y no simplemente como un medio para entretenerse.
No cabe duda de que la innovación es uno de los motores fundamentales de las organizaciones, y como tal de su sostenibilidad económica, evolución y crecimiento. Michael afirmaba que la competitividad de una nación, y por tanto de su tejido industrial y económico, depende de la capacidad para innovar y mejorar. Las actividades de innovación constituyen efectivamente, junto con el capital humano, uno de los principales factores que determinan las ventajas competitivas de las economías industriales avanzadas. En palabras de Porter, la única ventaja competitiva sostenible es la innovación permanente. Por eso resulta esencial fijar la atención en la forma en que los procesos de innovación son gestionados en el seno de la organización, pues la existencia por sí sola de estos factores no produce valor; el éxito dependerá de la forma en que se gestionen dichas actividades de innovación.
Los procesos de innovación de las organizaciones deben ofrecer una respuesta tanto a la impredecibilidad de los mercados como a las oportunidades existentes en la actualidad. El mundo ha cambiado, ya no es el mismo que hace unos años, donde todo era mucho más estable y predecible. Existen ahora una serie de factores externos que obligan a las organizaciones a gestionar sus procesos de una forma diferente, de una forma mucho más abierta.
Consecuentemente, las empresas difieren tanto en el tipo y grado de innovación, como en el reflejo que esta tiene en el alcance de sus ventajas competitivas en el mercado Además, el cambio tecnológico y las actividades de innovación no están homogéneamente distribuidos entre los diversos sectores industriales , haciendo que el conocimiento adquirido de estos procesos innovativos sea tácito, es decir, no articulado y no transmisible a toda la organización y al sector en general.
En especial, en países en desarrollo, específicamente en Colombia, no se cuenta con un alto nivel de estudios e investigaciones propias en las cuales se haga énfasis en la importancia de la generación de capacidades innovativas, y tampoco existe la identificación del perfil innovador. Lo anterior a causa de que en algunas industrias toman la tecnología e insumos generados por los países desarrollados, limitando así los procesos de aprendizaje y, por tanto, la dinámica del proceso innovador, lo cual no permite la creación de tecnologías nuevas y el desarrollo de nuevos productos y procesos en respuesta al entorno económico cambiante.
Si se revisan algunos indicadores a nivel macro en el país, la inversión en actividades relacionadas con investigación y desarrollo (I+D) es baja y se ha mantenido estancada durante los últimos años, en comparación con otros países. En 2009, el país registró una inversión en I+D como proporción del PIB del 0,16%, y en actividades científicas tecnológicas y de innovación (ACTI), del 0,39%, un nivel bajo en comparación con estándares internacionales; Israel, Suecia, Brasil, Chile, Estados Unidos y Canadá destinaron entre el 1 y el 4,8% del PIB en I+D .
Adicionalmente, existen bajos niveles de inversión en innovación por parte de las empresas, insuficientes recursos humanos para la investigación y la innovación, débil institucionalidad en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, ausencia de focalización en áreas estratégicas de largo plazo, y disparidades regionales en capacidades científicas y tecnológicas
En consecuencia, el presente escrito pretende realizar un análisis de la actividad innovadora y su gestión desde una perspectiva interna, es decir, obtener una mejor comprensión sobre este fenómeno de la innovación como proceso y no como resultado final, que finalmente se verá reflejado en mejores productos, procesos o en un incremento de patentes y, por supuesto, en mayor competitividad.
¿Es la innovación simplemente un resultado?
El concepto de innovación ha tenido varias acepciones a través del tiempo. En la década de los años cincuenta era considerado como el resultado de investigadores aislados, y actualmente se ha transformado en un proceso en red orientado a la resolución de problemas que tiene su ocurrencia primaria en el mercado, lo cual implica relaciones (formales e informales) entre diferentes agentes, y el intercambio de conocimiento tácito y explícito, que facilita el aprendizaje desde diferentes formas
En primera instancia, quienes desarrollaron trabajos sobre innovación en la firmas —o lo que ellos consideraban como cambio técnico— fueron los economistas. Entre ellos, Stumpencher fue uno de los primeros en mencionar que la innovación tiene lugar cuando se produce la introducción de un nuevo bien o un cambio en su calidad, la introducción de un nuevo método de producción, la apertura de un nuevo mercado, la consecución de una nueva fuente de aprovisionamiento de materias primas o la creación de una nueva organización de cualquier industria.
Algo que está presente en todo proceso (y que es indispensable en cualquier cosa que tengamos como propósito llevarlo a cabo) es la planeación así que el día de hoy hablare al respecto.
De manera general podemos entender como planeación como la acción o resultado de planificar cuestiones, tareas o actividades.
Se trata de una serie de pasos, herramientas que se llevan a cabo de manera ordenada a fin de llegar a una meta en común. Esta debe de ser flexible así como funcional dentro del proceso.
Entre las características fundamentales de objetivos instruccionales:
Situación, tarea o problema.
Acciones solucionadoras de problemas
Conocimientos
Criterio de logro.
Así como el responder a las preguntas : ¿Qué enseñar? ¿Qué expectativas son realistas al respecto? ¿Cómo enseñar? (esto último en el caso de las educativas, claro)
Existen distintos tipos de planeación entre ellos la estratégica, la táctica, operativa, financiera, administrativa, científica, de auditoría, tradicional, prospectiva, investigación y acción, contingencia-metas, permanente, direccional, participativa y recursos humanos pero únicamente me enfocaré en tres que son la planeación educativa, la curricular y por última la planeación estratégica.
La planeación educativa se encarga de especificar los fines y metas de la educación. Es precisamente por la planeación que nos es posible estipular que es lo que vamos a hacer y con qué recursos y estrategias.
En cambio la planeación curricular es un proceso compuesto de diferentes etapas con un punto de partida y etapa final.
Básicamente existen estos tipos de planeación que son:
Planeación institucional
Planeación curricular
Planeación instruccional.
Planeación institucional:
Esta tiene como función el orientar las tareas cotidianas de la institución y mejorarlas como lo son la organización del trabajo docente, distribución de los espacios, el aprovechamiento de los recursos, coordinación de las actividades, organización de los tiempos.
Planeación curricular:
Proceso determinante para el tipo de estudiante que queremos formar. Convirtiendo al escenario educativo en un proceso eficaz y eficiente.
Planeación Estratégica para planear lecciones: decidir qué y como se va enseñar hacerlo. Cubriendo temas que son importantes así como la pérdida de tiempo.
El día de hoy
trataré de explicar las fases del proceso innovador. Esto es importante ya que
como todo proceso los pasos son importantes. Como en muchos otros
aspectos la teoría y la práctica, aunque podría pensarse que van de la
mano con la innovación, en realidad es lo contrario.
Primeramente
tenemos a la concepción y desarrollo teórico del proceso o producto
innovador, ya que no es suficiente para considerar el proceso como concluido.
Es necesario centrarnos, dejar fluir las ideas y concretarlo, esto es definirlo
un poco más.
Podemos organizar estos pasos en los siguientes
División del trabajo
Formación de equipos dedicados.
Dirección de la asociación.
Desglose de las hipótesis
Búsqueda de la verdad.
Avance y ascendencia del proceso.
Podemos decir que con respecto a la División del trabajo es recomendable el crear equipos dedicados, flexibles y trabajando a tiempo completo en un proyecto y combinarlos con personal a tiempo parcial, a su vez encargados de que el “motor de desempeño” es decir las tareas rutinarias, recurrentes y exitosas sigan haciéndose. Es decir se trataría de combinar los medios disponibles para avanzar de forma equilibrada en ambas direcciones: la de corto plazo, manteniendo lo que se hace bien y la de largo plazo, incluyendo nuevas iniciativas que contribuyan a garantizar el futuro.
Con respecto al segundo paso, esto es la Formación de equipos destacados es necesario tener en cuenta que al formarlos se corre el riesgo de repetir dentro de esta mini unidad los mismos esquemas organizativos y culturales de la empresa “matríz”. El riesgo de que se imponga la “memoria organizacional” es alto (mismos roles, mismos criterios de evaluacion… Para romperlo, conviene contratar también gente nueva e incorporarlos al proyecto. Nuevas visiones y puntos de vista que entremezclados adecuadamente con los preexistentes ayuden a avanzar siguiendo nuevas pautas.
Recordemos que es importante el trabajo en equipo así como la colaboración y el buen direccionamiento con nuestros compañeros .Como tercer paso Dirección de la formación de equipos se puede decir que el líder del grupo innovador ha de ser capaz de ganarse la complicidad de los responsables del “motor de desempeño”, evitando los posibles puntos de fricción. Estos se refieren a la competencia por los recursos escasos en la organización, a la atención dividida del personal compartido y a la falta de armonía en la asociación.
Habitualmente los esquemas organizativos de doble entrada, es decir aquellos en los que hay personal compartido en varios proyectos sometidos a las directrices de dos unidades distintas son realmente difíciles de llevar a cabo con éxito.
En suma, es posible (y necesario) tratar de materializar los diseños innovadores en experiencias concretas, medibles dentro de la organización, siguiendo métodos específicos para ello, si bien el proceso es complejo y no está exento de dificultades a sortear (que es justamente lo que dije al principio de esta entrada).
En el cuarto paso entendemos el hecho de formaliza el experimento, se relaciona con hacer la experimentación de manera disciplinada y metódica, siguiendo una serie de pautas pre-diseñadas y orientadas a la consecución de nuevos procesos o productos innovadores. En el fondo, casi podría parecer una contradicción. Intuitivamente podría pensarse que la innovación viene de la combinación aleatoria de factores donde “la flauta suena por casualidad”. Nada más lejos de esa aleatoriedad. La innovación está ligada a la aproximación sistemática y a la obtención de lecciones de las acciones acometidas. Así, los autores defienden que los líderes de innovación deben de tratar de llegar a una forma muy específica de aprendizaje y convertir las predicciones especulativas (es decir lo que de antemano se cree que va a suceder tras las acciones acometidas) en pronósticos consistentes y fiables.
Aprender es lo más importante y no es posible dejarlo al azar, de tal modo que los innovadores han de comparar constantemente lo que creían que iba a pasar con lo que realmente pasó y sacar conclusiones de la comparación.
Con el quinto paso me refiero a la formalización del experimento que pasa por concretar las asunciones e hipótesis de partida, más allá de cuadre numérico en que a veces se convierten los procesos. Se trata de definir de manera clara las relaciones causa-efecto como punto central de la reflexión compartida. Este proceso puede servir para identificar de antemano las denominadas “incógnitas críticas”, es decir los malos resultados que pueden derivar en mayores problemas.
La experiencia nos enseña que la mayoría de problemas se deriva no tanto de que en su ejecución se eche a perder, sino porque sucede algo que nadie previó. De ahí que la tendencia de culpar a las ejecuciones incorrectas de los procesos en lugar de las asunciones erróneas de partida. Es muy común escuchar “lo hemos hecho mal por y por esto; si lo hubiéramos hecho bien el resultado sería otro”. Es decir se cuestiona el proceso de ejecución, no las hipótesis sobre las que se asienta.
En esta fase (vamos en la sexta) esto es, Búsqueda de la verdad se refiere al “hemos ganado” y “han perdido”, cuando es nuestro equipo el que gana o pierde respectivamente. Algo parecido puede ocurrir en los procesos sistematizados de innovación. Avance y ascendencia del proceso vemos a la interpretación de los resultados obtenidos resulta crucial y ha de ser lo más objetiva y valiente posible. Se necesita valor para admitir los errores sea de principios, de ejecución o de ambos que han alejado los resultados obtenidos de los esperados. Lo contrario va en detrimento de la credibilidad del equipo que lleva a cabo la innovación.
De ahí que la rendición de cuentas se ha de extender no sólo a los resultados sino también a las acciones acometidas (¿hiciste lo que dijiste que ibas a hacer?) y al proceso de aprendizaje (¿dirigiste un experimento disciplinado?).
Cabe destacar que, como jóvenes y futuros emprendedores (sin importar lo que estudiemos o al área que tengamos en mente trabajar) que es necesario luchar contra los mitos de la innovación. Por ejemplo, la “innovación es sólo sobre ideas”. Es cierto que se precisan de un proceso reflexivo y conceptual previa, pero es necesario ejecutarlas. Sin ejecución la innovación desaparece.
Otras veces se asocia erróneamente la innovación a la figura de un superhombre. Este no es el caso, cuando existe un buen equipo bien orientado y dirigido hacia unas metas claras y compartidas por el mismo. La aproximación colectiva debidamente organizada supera siempre los resultados individuales, por muy potente que la persona de contraste.
La recomendación final se refiere a que es necesario tratar de incardinar la innovación en la estructura misma de la organización mediante un “enfoque personalizado”, tratando de que sea asumido por los integrantes de la misma. Como hemos visto, no es que sea difícil como tal. Pero si es importante tener una idea clara para que se lleve a cabo de la forma adecuada, ya que de no seguir estos pasos no podremos ver nuestra idea plasmada o su resultado final si no que simplemente serán fragmentos no definidos los cuales de no estructurarse correctamente no trascenderán.
Comenzando a manera de introducción, el tema de hoy es hablar acerca de los modelos de innovación y planeación educativa. ^^
Es un hecho lógico en nuestros días (además de que resulta más que evidente) el papel que la tecnología tiene dentro de la educación hoy en día. Y suena de hecho extraño el hecho de mostrar una actitud negativa hacia la capacitación y actualización del personal en todos los ámbitos. Pero en lo que concierne a la labor como docentes es de suma importancia.
Si bien estamos de acuerdo en asumir que las nuevas tecnologías pueden ser consideradas como innovaciones tecnológicas pueden ser consideradas como tal, también depende del uso y la dirección que les den los individuos así como el provecho que logren sacar de ello.
Cabe destacar que las llamadas nuevas tecnologías, no cambian nada por sí solas si no que facilitan las tareas al mismo tiempo que las refuerzan y hacen todo más atractivo.
La innovación no es tan solo un producto sino, y sobre todo,
un proceso y una actitud o posicionamiento ante el hecho educativo. Si la
innovación se considera simplemente como un producto final se corre el riesgo
de caer en la rutina y en la instalación de prácticas o modelos que en su día
pudieron significar una ruptura, pero que no lo son al momento actual.
El concepto de innovación está hoy más que nunca ligado al de Tecnologías de la
Información y de la Comunicación.
Ante este nuevo escenario, los diferentes segmentos de la
sociedad no sólo enfrentan el desafío de incorporar las tecnologías a los
contenidos y formas de educación, sino que también que es necesario identificar
y reconocer cómo se puede llevar a cabo este proceso de manera que promueva una
educación consciente, modificada para el real mantenimiento del bienestar
social y conservación del medio ambiente en su sentido más amplio.
El tema de las tecnologías de la información suele estar ligado a la idea de
perfeccionamiento, evolución, desarrollo y progreso. Todas esas utopías que se
vivieron especialmente a partir de la revolución industrial, y posteriormente,
con la revolución tecnológica, se han tambaleado ante las graves problemáticas
de toda índole que hoy en día sufren los países. Por otra parte, la reflexión
se hace necesaria porque tampoco este desarrollo puede frenarse ante la
celeridad con que se dan los cambios incesantes. A todo esto es posible deducir que las
Tecnologías de la Información y de la Comunicación intervienen de forma
trascendental en varias áreas de la vida humana (económica, política,
educativa, social, cultural y religiosa) y han contribuido también a
transformar los imaginarios y la idiosincrasia de los seres humanos al afrontar
las problemáticas que existen a nivel regional, nacional y global.
Las
sociedades se han transformado y de la forma tan artificial con las que se han
construido en los últimos tiempos, así como la fascinación de los individuos
ante lo material, la energía y la información ha estimulado la creación de toda
suerte de objetos novedosos o gadgets electrónicos que son parte de nuestro
entorno cada vez más tecnológico. Desde las tres últimas décadas, hemos sido
testigos de cambios vertiginosos en el desarrollo de las tecnologías de
información y comunicación, que permiten afirmar que, por lo menos las
sociedades más avanzadas, han entrado a la llamada del conocimiento